Conoce la importancia de consumir los ácidos grasos
Los ácidos grasos Omega 6 u Omega-6 (especialmente el ácido linoleico, acido gammalinolénico o GLA) son un clase de grasa poliinsaturada muy saludable que sólo podemos obtener a partir de la alimentación.
Fuentes naturales
Dentro de los alimentos ticos en ácidos grasos Omega 6 destacan especialmente las semillas de Borraja, Onagra o Prímula, grosella negra, sésamo o ajonjolí, girasol y las nueces y aguacates.
Beneficios e indicaciones de los ácidos grasos Omega 6
Enfermedades cardiovasculares: los ácidos grasos omega-6 pueden ayudar a combatir el colesterol y los triglicéridos. Esto nos ayudaría a una circulación sanguínea más fluida y a prevenir distintas enfermedades cardiovasculares.
Caída del cabello: son muy eficaces cuando los aportes de hierro, zinc y otros nutrientes no dan resultado.
Enfermedades inflamatorias: pueden sernos de gran ayuda en caso de enfermedades como la artritis reumatoide ya que reducen los niveles de prostaglandinas que son las responsables de muchos procesos inflamatorios.
Diabetes: los ácidos grasos Omega 6 ayudan a tener unos niveles de insulina más estables a la vez que pueden compensar, un poco, los daños que esta enfermedad provoca (pérdida de visión, problemas de piel, daños en el sistema nervioso, etc.).
Problemas de piel: los ácidos grasos Omega 6 son muy eficaces en el tratamiento de problemas de piel como el eccema atópico, la dermatitis y en general casi todos los problemas de piel que cursan con sequedad extrema. Se utilizarán a nivel interno y también se aplicarán a nivel externo. Personas que llevan años aplicándose aceites y cremas hidratantes ven como en pocas semanas, por fin, tienen una piel menos reseca sin tener que utilizar corticoides ni otros productos químicos..
Desequilibrios hormonales de la mujer: una de las indicaciones más estudiadas y comprobadas es su utilización para aliviar el Síndrome Premenstrual. Alivia todos los síntomas o molestias asociados a la ovulación y menstruación (hinchazón, nauseas, problemas de piel, dolor de ovarios, dolor en los pechos, depresión, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, dolores de cabeza, migrañas, quistes en los ovarios, bultos en las mamas, etc.), siempre que sean síntomas sólo asociados a ese cambio hormonal y que tiendan a desaparecer para volver con la próxima menstruación u ovulación.